2008/10/06

Balance de la primera temporada con nuestra caravana

Después del verano de 2007, la mejor noticia es que hemos empezado de nuevo, y que no nos ha pasado nada, je je.

Como ya comenté anteriormente, después de Semana Santa nos entregaron la Knaus. El estreno fue con una salida a Aranjuez, en la que lo pasamos de maravilla, pero resultó un poco paliza. Y el viento lateral, sobre todo por la zona de Burgos, agotador.

La tónica ha sido que allá donde hemos ido, lo hemos hecho sin problemas, pero con bastante miedo por mi parte al conducir el conjunto. El ser consciente de lo que puede pasar en caso de despiste-exceso de velocidad, por la experiencia del accidente del año pasado, me ha atenazado al volante. De todas maneras, creo que es determinante el hecho de llevar un coche de poco peso como tractor. El resultado es que se notan demasiado las corrientes de aire, etc, conllevando una conducción poco relajada. (Citroën Xsara 2.0 HDI + Knaus Sport 400 LKK). La velocidad de crucero que hemos mantenido ha sido en torno a 75 km/h. Ahí, sin problemas, pero en cuanto se llegaba a 80, me entraban los sudores.

En cualquier caso, la entrada de año nos va a traer coche nuevo. La idea es un monovolumen o un todo-terreno ligero, pero seguramente se llevará la palma uno del primer grupo, por precio y economía de mantenimiento. Lo que buscamos tiene que tener de 1.600 a 1.700 kg, a ser posible 7 plazas, buen maletero, gasoil, y motor de 140-150 cv. Con esas características, tengo la impresión de que viajar con la caravana a una media de 85-90 por vías rápidas va a ser mucho más relajado y seguro.

La segunda salida fue a Iparralde, concretamente a la localidad de Urruña, camping Col d’Ibardin. El camping es muy majo. Piscina sencilla, baños muy limpios (cierto que había muy poca gente y se manchaban poco, lógicamente). Enclavado en un bosque de robles, muy bonito, pero resultó muy húmedo por las lluvias que había habido, y que por la abundante sombra no se había podido secar. Pero bueno, todo positivo en esta segunda escapada.

Las que iban a ser nuestras vacaciones principales tuvieron que verse suspendidas a causa del desgraciado accidente de Unai e Idoia. Por supuesto, lo mejor es que no les pasó nada a ninguno de los cuatro. Pero claro, estas cosas les pasan a unos pero siempre afectan a todos, y este año casi no hemos podido disfrutar de la caravana. Cuando Idoia estaba un poco más estabilizada y todos más tranquilos fuimos 5 días a Dordoña, a visitar a la familia. Respecto a la conducción, recuperando sensaciones perdidas: agobio por la autopista a la ida, por el viento y los camiones, y tranquilidad a la vuelta, por carretera por el interior, en vez de por la autovía de las Landas. Acampamos en el precioso terreno de Serge y Rosita, en St. Leon sur Vezere, en pleno valle de la Vezere (creo que está bien escrito), patrimonio de la humanidad.

La siguente excursión nos llevó de nuevo a Iparralde, al camping Itsas-Mendi, en Donibane Lohitzun (San Juan de Luz). Macro-camping, con piscinas, toboganes, etc. De todas maneras, ambiente familiar e ideal para ir con los críos. La parcela estaba un poco en cuesta, y no fuimos capaces de nivelar del todo la caravana. Es posible que compremos un chisme que he visto en camcar, para ayudar a nivelar elevando la rueda que está más baja. Ya veremos.
Para despedir el verano nos fuimos una semanita a Málaga, con el tiempo justo, así que traicionamos el espíritu caravanista y nos fuimos a la tranquila Residencia Isdabe, en Estepona. Qué bien ha estado: solcito, piscina, relax y descanso, para desconectar del todo todo, y con Beñat prácticamente sabiendo nadar. A ver si seguimos llendo a la piscina para que no se le olvide.

En fin. Ahora toca otra vez el invierno. Nos gustaría salir algún fin de semana más con la caravana, pero tal y como tenemos la agenda, igual hay que esperar hasta casi noviembre-diciembre, y eso si no hace mucho frío o lluvia. Mientras tanto, seguiremos documentando y preparando el viaje que este año no ha podido ser a Suiza, y además con coche nuevo, más pesado y grande, que nos dará mucha más seguridad para tirar de la knausita.